Derretirse mis venas que la vida se me acaba, hacerse polvo mis memorias porque el mundo es una ruina más grande, oscurecerse el cielo porque el frío estará a solas conmigo, desvanecerse los ropajes de mis temores
ya me han descuartizado bastante. Derretirse mis ojos pues no queda nada con que deleitarse, romperse mi respiración porque no hay esencia que glorificar, sellarse la boca porque ya no tengo hambre, quemarse mis movimientos porque son torpes, empañarse los vidrios porque mi alma acaba de convulsionarse, defecarse el alcohol que me entume los pensamientos. Destellarse mi música y mi poesía porque ya se va, caerse las nubes porque no hay luna que cobijar, fracturarse mis brazos porque la distancia ya es una presencia, perdonarse mis palabras a sí mismas porque nadie más lo hará, sangrarse mis sueños porque son coágulos indebidos, besarse mis muñecas con mis labios, desencadenarse una tormenta majestuosa para sentir algo inusual, pervertirse mi ternura por adaptación al medio, devorarse el corazón para saciar la gula de mí, cristalizarse las estrellas para poder sonreír de vez en cuando, Alterarse los colores para sufrir esquizofrenia, purgarse mis celos con espejismos fugaces, florecerse el cuerpo porque ya está enterrado, levantarse
porque soy yo.